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Los Reyes Católicos

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21 minutos de lectura

Los Reyes Católicos fue el nombre con el que se conoció al matrimonio de monarcas formado por Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón entre los años 1475 y 1516. Con esta unión dos de los mayores reinos de la Península Ibérica, Castilla y Aragón, quedaban unidos dinásticamente dando origen a la Monarquía Hispánica. Esta unión significaba un riesgo de desequilibrio político y militar en la zona que despertó la preocupación de los reinos vecinos de Portugal y Francia.

El título “Reyes Católicos”, una concesión papal

Este título de “Reyes Católicos” fue concedido por el Papa Alejandro VI mediante la bula Si convenit de 19 de diciembre de 1496 y se realizó para reconocer su contribución en la expansión del cristianismo tras la caída de Granada, la unificación religiosa de la península tras la expulsión de los judíos y el apoyo que los ejércitos del rey Fernando dieron a los Estados Pontificios  en Nápoles y Sicilia en su rivalidad con Francia, además de las campañas en las plazas del norte de África contra los piratas berberiscos. Este título también lo  pudieron usar los siguientes reyes españoles, incluso en la actualidad en el que la Constitución Española reconoce al rey de España el uso del término “Rey Católico” o “Católica Majestad”.

Isabel, reina de Castilla

Tras la muerte de su hermano Enrique IV de Castilla,  la infanta Isabel se autocoronó reina de Castilla en 1474 con el apoyo de numerosos nobles castellanos. El problema es que Enrique IV quitó los derechos de heredar el reino a Isabel por haberse casado sin su permiso con Fernando, rey de Sicilia y Aragón y se los pasó a su hermanastra Juana, más conocida como la Beltraneja, por el rumor de que ella no era realmente hija del rey sino de un noble castellano que se entendía con la reina. El conflicto no tardó en estallar y Juana, con el apoyo del rey Alfonso V de Portugal, se lanzó a conquistar Castilla desde el reino vecino. La guerra de Sucesión castellana había dado comienzo y duró entre 1475 a 1479. Terminó con el triunfo de Isabel, la confirmación de su corona por las Cortes de Castilla en 1476 y el juramento de heredera de su hija Isabel de Aragón. La paz fue firmada con el Tratado de Alcaçovas y en él Juana y el rey de Portugal reconocían a Isabel y Fernando como legítimos reyes de Castilla pero a cambio lograban la hegemonía en el Océano Atlántico al cederle Castilla la soberanía de todas las islas africanas excepto las islas Canarias.

Para evitar posibles desacuerdos o conflictos entre los dos cónyuges redactaron la Concordia de Segovia en la que se especificaban bien claras las competencias que Fernando tendría en la administración y el gobierno del reino de Castilla. El resto del poder y funciones estaba en manos de Isabel.

Fernando, rey de Sicilia y Aragón

El ascenso al poder de Fernando de Aragón fue mucho más tranquilo y pacífico que el de Isabel en Castilla. Estando en Guadalupe recibió la noticia de la muerte de su padre, Juan II de Aragón, el 19 de enero de 1479 pero en ese momento se encontraba ocupado en la guerra de Sucesión castellana y no pudo ir a Zaragoza a la acostumbrada ceremonia de la jura hasta 1481. El 1 de septiembre acudió a Barcelona donde se confirmó su proclamación y poco después juró en Valencia privilegios y franquicias.

El reinado de los Reyes Católicos

Este reinado es considerado como el paso de la Edad Media a la Edad Moderna de los reinos de Castilla y Aragón. Se puede marcar como inicio del reinado de los Reyes Católicos el 15 de enero de 1475 con la firma de la Concordia de Segovia en la que, como decíamos antes, se demarcaba bien claro el papel del rey Fernando en el gobierno del reino castellano.  A continuación vamos a realizar un análisis de dicho reinado en los aspectos más importantes.

Lugar del matrimonio de los Reyes Católicos
Lugar del matrimonio de los Reyes Católicos

¿Cómo fue el matrimonio de los Reyes Católicos?

Isabel y Fernando eran primos hermanos, por lo que se supone que no podían casarse pero lo hicieron falsificando una dispensa papal firmada por el rey Enrique IV, hermanastro de Isabel. El casamiento tuvo lugar en el Palacio de los Vivero de Valladolid el 19 de octubre de 1469 teniendo ella 18 años y él 16. De este matrimonio nacerán cinco hijos: Isabel, Juan, Juana, María y Catalina.

Cuentan que Fernando era muy fiestero y disponía de numerosas amantes con las que tuvo varios hijos bastardos. Esto supuso un foco de peleas y discusiones entre ambos porque si bien el matrimonio fue por conveniencia política el amor surgió y formaron una pareja normal con sus diferencias pero al fin y al cabo muy unidos sobre todo en lo que fue el cuidado y educación de sus hijos. Isabel murió en 1504 y Fernando volvió a casarse esta vez con Germana de Foix con la que no tuvo hijos no logrando tener un heredero en Aragón pasando el reino a manos de Carlos I, nieto de ambos.

Politica interior

La unión fue dinástica, no así los órganos de gobierno y justicia y sus leyes ya existentes en ambos reinos, pero iniciaron un proceso de creación de instituciones para quitarle poder a la nobleza y pasar del feudalismo al estado moderno. Las principales medidas tomadas en Castilla fueron la creación del Consejo Real, la formación de funcionarios para sustituir a los nobles, la instauración de la Audiencia de Granada y la reinstauración de la Santa Hermandad que sería la primera policía estatal de Europa. En el reino de Aragón, donde la nobleza y el clero tenían mucho poder, apenas se realizaron cambios, tan solo se introdujeron los corregidores que tenían autoridad en el ámbito municipal y que  ya existían en Castilla desde el siglo XIV.

Tras duros años de guerras civiles el objetivo principal era pacificar y desarrollar Castilla y para ello se tomaron diversas decisiones orientadas a quitarle poder a la nobleza y la iglesia y a la creación de las instituciones necesarias para la modernización del reino:

  • Subordinación de la nobleza al poder real: había nobles que contaban con grandes y numerosos privilegios e ingresos cedidos por la corona. Se abolieron los concedidos antes de la Guerra de Sucesión y se premió más a los que ofrecían buenos servicios. Esto hizo que los nobles les rindieran pleitesía y se preocuparan mucho en tenerlos contentos para así obtener rentas y privilegios nuevos. Esto no redujo su poder económico pero sí el poder político que tenían previamente.
  • Seguridad ciudadana: creación de la Santa Hermandad.  Los caminos de Castilla estaban tomados por los bandoleros, por ello se organizaron patrullas de personas armadas cuyo ámbito de actuación era principalmente las zonas rurales. Funcionó con gran éxito reduciendo los delitos drásticamente.
  • Mejora de la administración de justicia: se buscó crear una administración de justicia más justa e igualitaria y para ello se crearon las chancillerías de Valladolid en 1489 y la de Ciudad Real en 1492. Eran tribunales compuestos de un prelado, cuatro oidores, tres alcaldes, un procurador fiscal y dos abogados de pobres. Igualmente se creó un código de leyes unificadas a aplicar en todos los reinos realizado por el doctor Alonso Díaz de Montalvo en 1484.
  • Incorporación a la corona de los maestrazgos de las órdenes militares: estas organizaciones habían logrado a lo largo de la Reconquista un gran poder militar y económico,  pudiendo ser más poderosas incluso que los propios reyes, siendo el origen de numerosos conflictos entre los comendadores de las órdenes y los señores feudales. Por eso los Reyes Católicos maniobraron para hacerse con ellas nombrando a Fernando como maestro de las mismas y de esta manera y utilizarlas para dominar a sus miembros y a los nobles.
  • El Consejo Real: en épocas previas ya existían Consejos pero estaban formados por nobles y gente poderosa. Los Reyes Católicos en 1480 incorporaron a letrados y especialistas en los distintos Consejos que se crearon para dotarlos de eficacia y calidad, además de que ya no solo eran órganos consultivos, también tenían capacidad decisoria convirtiéndose así en una imprescindible herramienta gubernativa.
  • Control de las Cortes: para los Reyes este organismo podía suponer una oposición a su gobierno por lo que trataron de reducir su influencia mediante su convocatoria solo cuando necesitaban servicios especiales o para un jura de rey o heredero. La reina Isabel solo reunió las Cortes en cinco ocasiones: 1476, 1479, 1489, 1499 y 1502.
  • Unidad religiosa de España: los Reyes Católicos buscaron la unidad religiosa con la siguientes medidas.
    • Instauración del Tribunal de la Inquisición por bula papal de 1478. El papel de la Inquisición fue el de vigilar que los conversos respetasen la doctrina católica y no continuasen practicando sus antiguas religiones en la privacidad de sus casas o hicieran apología o intentos de extenderla entre la población cristiana. Fue una institución judicial religiosa que actuó en todo el ámbito de la monarquía española pudiendo hacerlo tanto en Castilla como en los reinos aragoneses, a pesar de que en muchas ocasiones se produjeron disputas locales por motivos políticos.
    • Conquista de Granada en 1492, último reino musulmán en la Península y por ello fin de la Reconquista cristiana.
    • Expulsión o conversión de los judíos también en 1492 mediante el Edicto de Granada.
    • Conversión en cristianos o expulsión de los moriscos, cristianos nuevos de origen musulmán, en 1502 mediante la Pragmática de conversión forzosa. Pero a los pocos días se decidió evitar la expulsión y se les obligó a bautizarse.

Politica exterior

Como bien es sabido la política exterior de los Reyes Católicos estuvo muy definida por las influencias que ambos reinos, Castilla y Aragón, habían protagonizado desde muchos años antes. Castilla empujaba hacia el sur y el Océano Atlántico en rivalidad con Portugal, y Aragón hacia el Mar Mediterráneo en directa pugna con Francia por los territorios italianos.

Las herramientas que los Reyes Católicos utilizaron para lograr la supremacía en Europa fueron la escuela diplomática española, moderna y agresiva, un ejército moderno como los Tercios con nuevas técnicas y estrategias de combate y una política de matrimonios destinada a generar alianzas y frentes entre los distintos estados europeos. El final del siglo XV fue el inicio del uso de una diplomacia especializada y que no solo servía para negociar con los otros estados sino también para espiar y manejar información reservada de los mismos. Se crearon las primeras embajadas dotadas de funcionarios especializados.

Navarra

Cuando los Reyes Católicos lograron el poder de Castilla y Aragón aún quedaban reinos en la Península que había que unificar: Navarra y Portugal. El reino de Navarra se encontraba dividido entre los partidarios de Castilla y los partidarios de Francia. Hubo varios intentos fallidos de unir Castilla y Navarra mediante matrimonios y varias guerras civiles entre beamonteses (partidarios de Castilla) y agramonteses (partidarios de Francia). En 1492 mediante los tratados de Pamplona y Medina del Campo los Reyes Católicos firman con Juan del Albret y la infanta Doña Catalina la protección castellana de Navarra contra las pretensiones francesas. No sería hasta 1512 en que el rey Fernando ocupó Pamplona y los reyes de Navarra tuvieron que abandonar la capital siendo nombrado él nuevo rey de Navarra e fue incorporada a la corona de Castilla.

Francia

Históricamente Francia había sido aliada de Castilla o, simplemente, había un respeto mutuo, pero no así con Aragón, con el que tenía habituales encontronazos en las fronteras y en la influencia que ambos querían en Italia. Pero fue a partir de la guerra de Sucesión castellana cuando esa amistad franco-castellana se resquebrajó al apoyar los francos a Juana la Beltraneja contra Isabel y Fernando. Este firmó con 1474 un alianza con Inglaterra creando un frente antifrancés compuesto por Aragón, Inglaterra, el archiduque Maximiliano y los duques de Borgoña y de Bretaña.

Italia y el Papado

Fernando necesitaba mantener su influencia en Italia para así proteger su reino de Sicilia y su influencia en el Mediterráneo, pero Francia no estaba por la labor de colaborar. El nuevo rey Carlos VIII de Francia quería reconquistar Constantinopla y para ello necesitaba también controlar la península itálica. Ideó un plan para tomar el reino de Nápoles, cuyos reyes eran parientes de Fernando, y desde ahí atacar Sicilia. A pesar de la firma del Tratado de Barcelona de 1493 los franceses entraron en Roma tomándola y marcharon a Nápoles donde conquistaron el reino. Pero Fernando actuó rápido y mediante sus embajadores crearon la Liga Santa con el pretexto de proteger los Estados Pontificios logrando el aislamiento de Francia en el ámbito internacional. Al mismo tiempo enviaba la flota de Glacerán de Requesens con un ejército al mando de Gonzalo de Córdoba con el objetivo de defender Sicilia o incluso contratacar Nápoles para recuperarlo, algo que logró en 1495.

Pero en 1498 murió Carlos VIII y fue reemplazado por Luis XII, un rey mucho más inteligente y duro que su predecesor que actuaría en Italia de una forma muy distinta. Fernando firmó con él un tratado de alianza entre las coronas francesa y aragonesa y el rey francés se hizo con el ducado de Milán, mientras en Nápoles, el rey Fadrique buscó apoyos entre los turcos viendo la que se le venía encima. La reacción cristiana fue inmediata y en 1500 se firmó el tratado secreto de Granada por el que Luis XII, rey francés, se convertía en rey de Nápoles y el Rey Católico se hacía con la Apulia y la Calabria, pero dicho tratado estaba condenado a fracasar por la ambición de ambos soberanos. Con estos acuerdos lo único que hacían era crear las bases para el futuro enfrentamiento. Finalmente, tras varias batallas contra los franceses y contra el virrey napolitano la región de Nápoles caía en manos del Gran Capitán entrando en la ciudad el 24 de abril de 1503 y confirmando esta posesión por el Tratado de Lyon de 11 de febrero de 1504.

Conquista de las Islas Canarias

En su expansión por el océano Atlántico fue clave la conquista de las Islas Canarias  ya que suponía la posesión de una base avanzada en el camino no solo hacia el sur sino hacia el Nuevo Mundo. Allí las naves podían abastecerse, descansar y reparar averías antes de dar el gran salto hacia las nuevas tierras. Más importancia tenían sabiendo que el resto de archipiélagos e islas atlánticas estaban en manos de la vecina Portugal, lo que suponía estar controlados por ellos y depender de su voluntad para los movimientos por esa zona. Aunque la conquista europea se inició a principios del siglo XV mediante unos nobles normandos la conquista total de estas islas por Castilla tuvo lugar el 25 de julio de 1496 con la Paz de  los Realejos.

Cristóbal Colón y los Reyes Católicos
Cristóbal Colón y los Reyes Católicos

El Descubrimiento de América

El hecho más importante del reinado de los Reyes Católicos fue, sin duda, el del Descubrimiento de América por parte del navegante Cristóbal Colón.  La finalización de la conquista del reino de Granada y la expulsión de los judíos dejó las manos libres a los soberanos castellanos para emprender nuevas aventuras. Por ello colaboraron con este explorador que les propuso acceder a las riquezas asiáticas, pero en vez de hacerlo por tierras del Oriente Medio o por aguas portuguesas, viajar navegando hacia el oeste cruzando el entonces conocido como el Mar Tenebroso.

La primera expedición enviada estaba compuesta por dos carabelas y una nao que arribaron en las islas Bahamas el 12 de octubre de 1492 e iniciaron un proceso de conquista y colonización jamás visto en la historia de la humanidad. Al principio se pensaba que eran tan solo unas islas que precedían al gran continente asiático pero poco a poco se fue viendo que aquello era algo más y que sus proporciones eran auténticamente continentales. Se comenzó a fundar ciudades rápidamente y se crearon instituciones políticas y económicas (Casa de Contratación de Sevilla, Consejo de Indias, etc) tratando de emular una nueva Castilla en esos territorios pero lo que al final se creó fue una sociedad específica con sus propias características y elementos mestizados.

Conquista de África

Tras la Reconquista finalizada en 1492 los Reyes Católicos miraron hacia la costa norteafricana para el establecimiento de puntos fuertes para controlar el acceso al Mediterráneo por el estrecho de Gibraltar y también la actividad de los piratas berberiscos. En 1497 Pedro de Estopiñán tomó la plaza de Melilla, que había sido abandonada por los moros, y el señor de Fuerteventura y Lanzarote, Don Diego de Herrero, construyó en Gauder el castillo del Mar Pequeña, desde donde se dirigían expediciones para capturar esclavos necesarios para el cultivo de la caña de azúcar en las islas Canarias. En 1505 cayó la ciudad de Mazalquivir, en 1509 se conquistó Orán y en 1510 la ciudad de Bugía, Trípoli y Argel. En este año de 1510 toda la costa africana, hasta hasta el reino de Túnez, estaba en manos castellanas.

Economía

Los Reyes Católicos desplegaron una intensa actividad reguladora en aspectos económicos con el objetivo de hacer de Castilla un reino rico y próspero. Aprobaron durante su reinado 128 leyes sobre este tema. Y además con la restauración de la ley y el orden en las tierras castellanas se logró que la inversión económica fuera más rentable y segura por lo que sirvió como un estimulante para la misma.

Industria

Se legisló para proteger la producción propia contra la competencia extranjera. Y si permitían la entrada de personal extranjero era para que enseñasen a los españoles sus técnicas y conocimientos.  Se favoreció la venta al extranjero de productos elaborados o semielaborados como hierro, cuero, vino, aceite, etc. Los sectores industriales más importantes de Castilla fueron la fundición del hierro en el norte; la industria textil de paños en el centro, y la industria de la seda en Andalucía. También hay que destacar la cerámica sevillana y la joyería toledana.

Ganadería

La ganadería fue, sin duda, el sector económico más importante de Castilla-León. Su riqueza se basaba en el ganado lanar, concretamente la raza merina por la finura de sus lanas.  Este producto se exportaba desde Burgos, Segovia y Medina del Campo a los obradores de paños de los Países Bajos y de Florencia. Por eso, por su riqueza, este comercio fue muy protegido  que debido al sistema de migraciones de los rebaños de tierras más frías a más cálidas durante los inviernos tenían que disponer de caminos libres durante su trashumancia y de pastos para comer. En 1501 se emitió una ley en la que se prohibía que tierras necesarias para el ganado pudiesen ser convertidas en cultivos, lo que supuso un retroceso de la agricultura en relación con la ganadería. El Honrado Concejo de la Mesta era el organismo que regulaba y vigilaba por que este sistema ganadero funcionase a la perfección y además contaba con numerosos privilegios concedidos por la corona.

Agricultura

Al igual que con la ganadería y la industria se siguió una política proteccionista con productos como el vino, el aceite y las frutas. La preponderancia de la ganadería sobre la agricultura provocó que el trigo que se producía fuera insuficiente para cubrir la demanda y en alguna ocasión se tuvo que adquirir en el extranjero, al que llamaron “pan del mar” por llegar a través de los puertos españoles. Además en 1506 hubo una gran sequía que empeoró las cosas. Se intentó regular los precios controlando las ventas e imponiendo tasas pero lo único que se logró fue la ruina de numerosos agricultores provocando serias crisis en el sector.

Comercio

El tradicional comercio por el Mar Mediterráneo se ve desplazado hacia las costas del norte de Europa debido a la caída de Constantinopla en manos de los otomanos y también de algunas ciudades ribereñas mediterráneas y de la actividad de los piratas berberiscos. Por esta zona, de influencia aragonesa, el tema se complicó mucho y los puertos del norte de la Península como Santander, Bilbao, Laredo y Castro-Urdiales ganaron en pujanza, junto a Sevilla que tras los primeros descubrimientos americanos se convirtió en la puerta de América en Europa creándose la Casa de Contratación en 1503 para regular dicho comercio. De hecho se fundaron consulados castellanos en las ciudades europeas más importantes comercialmente hablando.

Interiormente la eliminación de las fronteras entre los reinos y la revolución monetaria aprobada en la pragmática de Medina del Campo de 1497 por la que todas la monedas hispanas (ducado castellano, principat catalán, excelent valenciano) valían lo mismo provocaron un intenso comercio interno.

Fiscalidad

Los Reyes Católicos sanearon la Hacienda Pública que se soportaba principalmente sobre los ingresos producidos por los derechos de las minas  salinas, el montazgo de los rebaños, los impuestos mercantiles y las rentas eclesiásticas de décima, Cruzada y Órdenes militares.

Religión

Uno de los objetivos de los Reyes Católicos fue el de extender el catolicismo por todos los reinos peninsulares y para ello debían de conquistar Granada, algo que se consiguió en 1492, y la de imponerlo a los seguidores de otras religiones obligándoles a convertirse al cristianismo a judíos también en 1492 y  a los musulmanes en 1502. La Unidad religiosa era el fin a obtener.

Cultura

El reinado de los Reyes Católicos tuvo lugar durante una época muy importante de la historia como fue el paso de la Edad Media a la Edad Moderna con el advenimiento del Renacimiento y su nueva forma de pensar y de ver las cosas. Por eso se produjeron importantes hitos en el mundo del arte y de la cultura:

-Publicación de la Gramática de Antonio de Nebrija en 1492: primer diccionario gramatical del castellano de la historia.

-Fundación de la Universidad de Alcalá de Henares en 1503 que venía a complementar las ya existentes de Salamanca y Valladolid.

-Publicación de la Biblia Políglota en 1514.

-En arquitectura se imponen como estilos el arte gótico tardío (elementos góticos mezclados con deocración musulmana), renacentista, isabelino y herreriano.

-En filosofía destacan los humanistas Luis Vives, Beatriz Galindo y Antonio de Nebrija.

-En Literatura destacó el teatro, las novelas picarescas como el Lazarillo de Tormes y la literatura mística de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz.

Muerte de los Reyes Católicos

Isabel la Católica murió el 26 de noviembre de 1504 en Medina del Campo (Burgos – España), con tan solo 53 años, por un cáncer de útero. Gozó de buena salud a pesar de los constantes viajes a caballo por todos sus reinos y también a pesar de las desgracias familiares que tanto daño la hicieron pero en agosto de 1504 cayó enferma y ya nunca pudo levantarse. Fue atendida por los mejores médicos del reino incluidos dos catedráticos de medicina de la universidad de Salamanca pero ya nada pudo hacerse. Está enterrada en la Capilla Real de la catedral de Granada.

Fernando el Católico murió el 23 de enero de 1516 en Madrigalejo (Cáceres – España) con 63 años de vida. Se cuenta que los afrodisiacos o sustancias potenciadoras (cantárida, testículos de toro) que tomaba para dejar embarazada a su segunda esposa, Germana de Foix, y así tener un heredero para la corona de Aragón, le provocaron una hemorragia cerebral que terminó con su vida. El abuso de dichas sustancias fue el origen de una seria hidropesía que desembocó en esa hemorragia. A petición suya fue enterrado junto a Isabel de Castilla en la Capilla Real de la catedral de Granada.

 

Fuentes:

https://es.wikipedia.org/wiki/Reyes_Cat%C3%B3licos

Historia de España. Los Reyes Católicos y el descubrimiento del Nuevo Mundo. Salvat Editores. 1998.

Historia General de España y América. Descubrimiento y Fundación de los Reinos Ultramarinos. Editorial Rialp.

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