Bartolomé con Behechio y Anacaona en Jaragua
21 Mayo 2010
Etiquetas: conquista • IndÃgenas • siglo XV
Una vez terminada la fortificación de Santo Domingo el Adelantado dejó en ella a 20 hombres armados y partió hacia la Jaragua a visitar al cacique Behechio, cuyo cacicazgo se encontraba en un apartado lugar de la isla (abarcaba toda la zona suroccidental) y estaba libre de roces con los españoles y también de sus tributos. Dicha zona era de las más populosas y fértiles asà como sus gentes de muy agradable trato y de aspecto algo más moreno que los del resto de la isla.
Con Behechio vivÃa su hermana Anacona, viuda de Caonabo, bellÃsima e inteligente princesa que a pesar de que fueron los españoles los que vencieron y le robaron a su esposo les tenÃa gran admiración y respeto. Para evitar problemas convenció a su hermano de que no luchase contra ellos, sino al contrario, los aceptase como aliados, y asà lo hizo.
Bartolomé, tras un par de jornadas festivas en la ciudad de Behechio, les confesó el verdadero motivo de su visita, que no era otro sino pedirles tributo, a lo que Behechio respondió que ellos no tenÃan manera de pagar con oro ese tributo ya que en la zona no existÃa, pero que bien podÃan pagarles con lo que abundaba en sus tierras, algodón, cáñamo y pan de casaba. A lo que el Colón accedió sin poner ninguna pega. De forma pacÃfica habÃa conseguido incorporar a la disciplina española a los últimos caciques que quedaban libres. La conquista de la isla, se podÃa decir, que prácticamente habÃa finalizado.
Al dÃa siguiente y muy agradecidos por el trato recibido partieron hacia la Isabela. Se la encontraron mucho peor de lo que la habÃan dejado, casi sin provisiones, muchos habÃan muerto y otros tantos estaban gravemente enfermos, no habÃa casi alimentos ni medicinas, todos los abastos que llevó Pedro Alonso Niño ya se habÃan consumido. La situación era insostenible.
Muchos querÃan volver a España pero en el puerto tan sólo habÃa una carabela a la que según, Diego Colón, le faltaban aparejos y cuerdas para poder navegar, excusa que los españoles no creyeron aumentando el descontento. Ya no sólo estaban subalimentados y sufriendo muchas enfermedades y dificultades sino que además estaban materialmente encerrados y sin posibilidad de huir a España.
Evidentemente, una nueva rebelión, mucho más importante que las anteriores estaba en ciernes.
Etiquetado con: conquista • IndÃgenas • siglo XVÚltimas entradas
- La pesquisa contra los Colón
- Carta de los Reyes Católicos nombrando a Bobadilla gobernador de las Indias
- Carta de los Reyes Católicos a Bobadilla nombrándole Juez
- Colón apresado y encarcelado por Bobadilla
- Más viajes de descubrimiento… los viajes andaluces
- La conquista del paraÃso, de Ridley Scott
- La carabela, la nave descubridora
- Primera expedición de reconocimiento y rescate de Alonso de Ojeda
- Licencia para descubrir: fin del privilegio de Colón
- La Rábida, patrimonio de la Humanidad ¡¡ya!!





