En búsqueda de tierra firme
21 marzo 2010
Etiquetas: Castilla • Colón • Conquistadores • Descubrimiento • Expediciones • IndÃgenas • siglo XV
Nos encontramos a 24 de abril de 1494, la situación en La Española es tranquila, han avanzado por su interior y descubierto indicios de la existencia de oro en abundancia. El asentamiento en la Isabela va desarrollándose y los grandes problemas iniciales más o menos van superándose. Crea el primer cabildo encabezado por su hermano Diego de Colón y como ayudantes del mismo al padre Buyl y a Pedro Hernández Coronel.
Pero saben que donde se encuentran es una isla y Colón no quiere islas, quiere llegar al continente asiático. Continúa con esta obsesión a pesar de la evidencia de que todo lo que iban viendo no tenÃÂa nada que ver con las descripciones del oriente de Marco Polo en sus cuentos.
Dicho dÃÂa partieron de La Isabela tres carabelas con noventa y seis expedicionarios en dirección nordeste en busca de ese contiente. Cinco dÃÂas después se encontraban ya en Cuba, en una gran bahÃÂa a la que llamó Puerto Grande, actual Guantánamo, en donde se abastecieron de agua y de pescado ofrecido por los propios nativos que les creÃÂan hombres enviados por el cielo a los que habÃÂa que agasajar y venerar. En Guantánamo preguntaron a los indÃÂgenas si por esa zona habÃÂa oro y les dijeron que allàno, pero que navegando cinco dÃÂas al el sur habÃÂa una isla llamada Lamahich (Jamaica) en donde sàhabÃÂa.
Continuaron hasta el cabo de la Cruz, en donde pusieron rumbo sur hacia Lamahich, a donde llegaron tras una triste travesÃÂa llena de dificultades. Allàle esperaba una cominitiva no muy amistosa, se produjeron varios enfrentamientos con el resultado de unos veinte indios muertos. Al dÃÂa siguiente estos belicosos indÃÂgenas se rindieron y ofrecieron alimentos y regalos a los visitantes, que respondieron con otros regalos. Se les preguntó si habÃÂa oro en esa isla y respondieron que no. Aquàtodos se pasaban la pelota, pero oro no habÃÂa en casi ningún sitio.
Tras cuatro dÃÂas de descanso en tierras jamaicanas retomaron la búsqueda de la tierra firme y recorridas varias leguas por costa jamaicana y viendo que el paisaje era siempre el mismo decidieron volver a Cuba para seguir navegando por su costa sur. Una vez allàse dieron de bruces con un número interminable de pequeñas islas,conjunto al que el Almirante puso el nombre de JardÃÂn de la Reina. La navegación se hizo especialmente peligrosa debido a que en muchas zonas la profundidad del agua era mÃÂnima y las carabelas tocaban con su quilla.
Asàanduvieron durante varias semanas hasta llegar a la isla de San Juan Evangelista, actual isla de Pinos, en donde repusieron agua y el almirante decidió que si no habÃÂan encontrado la forma de dar la vuelta a Cuba era porque era tierra firme. Hizo firmar un documento a sus tripulantes en el que se afirmaba dicho extremo y dieron media vuelta para regresar a la Isabela.
En el viaje de vuelta contornearon Jamaica y pasaron a La Española por el sur llegando hasta la Isla Saona, donde debido al mal tiempo tuvieron que estar varios dÃÂas atracados. AquàColón observó un eclipse de luna que ya tenÃÂa previsto pero dedujo, gracias a su cálculos, que ocurrió cinco horas y veintitrés minutos antes de lo que estaba previsto en Cádiz.
Pasaron a Puerto Rico, donde según Hernando Colón querÃÂan explorar las islas caribes pero al caer Colón gravemente enfermo decidieron volver lo antes posible a La Isabela. A donde llegaron el 29 de septiembre, cinco meses después de su partida.
Allàse encontró a su hermano Bartolomé, a quien no habÃÂa visto en cinco o seis años, y que acababa de llegar al mando de tres carabelas, pero también se encontró con graves problemas de indisciplina de algunos soldados y un enfrentamiento abierto con casi todos los caciques de la región.
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¡Qué tiempos aquellos, en los que aún habÃÂa algo por descubrir!
Bueno, no pierdas la esperanza. Date un rulo por las casas reales que quedan en Europa y pÃÂdeles financiación para montar tres naves espaciales e ir a descubrir otros planetas. ¡¡A lo mejor tienes suerte!!
Saludos
[...] antes de partir en su viaje de búsqueda de la tierra firme dejó órdenes a su hermano Diego y al capitán aragonés Pedro Margarit de lo que se debÃÂa de [...]